Los Mejores Restaurantes Orgánicos en Los Ángeles

Ensalada en LYFE Kitchen | Foto de Leslee Komaiko

Los Ángeles adora sus lugares orgánicos: ropa orgánica para bebé, sábanas orgánicas, y sobre todo, comida orgánica. Muchos restaurantes sirven comida orgánica, pero algunos de ellos sobresalen por sus esfuerzos. Cualquiera que sea la razón por la que prefieras los orgánicos (sean menos químicos en tu sistema, sea por oposición a los genéticamente modificados, o sensibilidad hacia el medio ambiente) estos restaurantes te engancharán con algunas de las más sabrosas comidas orgánicas y en algunos casos, también algo delicioso y orgánico en tu vaso. ¿Alguien quiere un coctel orgánico?

AKASHA



Akasha Richmond prefiere harinas y endulzantes orgánicos, y todos sus emblemáticos cocteles están hechos con bebidas espirituosas orgánicas. El “Akasha”, por ejemplo, está hecho con Vodka de Pepino de Cosecha Orgánica. El comedor es hermoso, urbano pero sin pulir. Las tablas de cobre tienen una abundante pátina. Las sillas de cuero están confortablemente desgastadas y hermosas, como una amada silla de montar. Las luminarias móviles parecen enormes capullos. El menú es Californiano-Mediterráneo, de forma que puedes conseguir una hamburguesa de pavo salpicado de jalapeños y chile rojo; una pizza de pan sin levadura con higos, prosciutto y queso azul de Shaft; o tal vez una ensalada de quínoa tricolor con vegetales del mercado. Y si sólo buscas un café o unos postres, detente en el café donde te espera una variedad de panquecitos, tartas y brownies.

Elf Cafe



Este pequeño lugar que sólo sirve para cenar le da a los restaurantes vegetarianos un buen nombre. La comida es conmovedora y satisfactoria. Toma por ejemplo la sabrosa tarta crujiente, doradita y recién salida del horno, rebosante del delicioso relleno de tu elección: tal vez tomates asados, cebolla caramelizada y feta de cordero, o de champiñones con puerros cocidos a fuego lento. Viene con una perfecta ensalada verde y vinagreta. Muchos platos tienen inspiración del Medio Este, incluyendo el tajín vegetal marroquí en una cama de quínoa. Con su moderno interior bohemio, medias luces y música sexi, este café es ideal para una cita. Y con la aprobación de la esperada licencia para licor (para cerveza y vino solamente), se puso aún mejor.

Local



En este relajado lugar, puedes deleitarte con un crujiente waffle belga de grano entero aderezado con una compota de fruta hecha en casa o disfruta de unas peligrosamente buenas papas fritas condimentadas con aderezo ranch picante (ordénalos extra crujientes). Puedes sentarte en el espacioso patio cubierto, donde tres enormes pinturas de escenas bucólicas, con todo y vacas flojas, dan una bienvenida sensación de calma en el Sunset Boulevard. Si tienes prisa, puedes pasar a la barra de ensaladas por una col rizada con sésamo, o tomates con feta. Hasta hace poco, los menús de la comida y la cena eran prácticamente idénticos, pero ya están mejorando el de la cena. La cocina está consiguiendo lo que los clientes quieren: salchichas hechas en casa, sándwiches cubanos, pescado y papas. Los más populares se quedarán.

Mohawk Bend



El Mohawk Bend no se ve como lo que esperarías de un restaurante de comida orgánica. Es moderno, pero no pierde clase. Alojado en un antiguo teatro estilo vodevil, es todo un espacio dramático. Pero lo más notable del lugar es la cerveza. Hay una asombrosa cantidad de 70 bebidas ofrecidas de barril, dos más en toneles y parafernalia de cerveza por donde mires. “Pon un poco de fin de semana en tu semana”, dice uno de los letreros. Brindaremos por eso, tal vez con un pedazo de pizza. La cocina usa harina orgánica y tomates orgánicos para sus pays. Salen del horno lindos y masticables con una corteza infladita. Ofrecen desde la clásica Santa Trinidad (incluye cebolla, apio y pimiento), con tu elección de mozarela o queso vegano, hasta un bánh mi vegano estilo pizza con alioli de Sriracha.

Sage Organic Vegan Bistro



Cuando entras en este café estilo casual, inmediatamente te sientes mejor. Tal vez sea la cesta de mimbre llena de betabel, jengibre y manzanas en el mostrador, o los altos vasos de líquido verde que muchos de los comensales beben. Entre los platillos más populares está el “bowl of soul”, que es un popurrí de quínoa y frijoles negros con camote asado, col salteada y bolas de macarrones con queso sin gluten. Échale un ojo al filete de tofu en barbacoa aderezado con crujientes tiras de tortilla de maíz. Para postre, hay nieves orgánicas veganas de Kind Kreme en sabores como coco y tamarindo o, para gustos más tradicionales, vainilla con miel. El Sage también tiene un menú para niños. Busca su segunda sucursal en Culver City.

SunCafe Organic



La col rizada es la celebridad en este dulce café. Es la estrella del popular “licuado de col rizada dulce”, junto con plátano, nueces de la india y agave. Y es una popular guarnición para las pizzas y hambuguesas, que también son vegetarianas y están disponibles crudas. Las pizzas, por ejemplo, puede estar en pan sin levadura de grano entero o en “SunCrust” crudo, una combinación de nueces y semillas. Pero no todo contiene col. Los tacos de lechuga, enlistados como apertura, pueden ser un amplio almuerzo. Cuatro crujientes y frescos ‘tacos’ de lechuga romana dispuestos en un plato son aderezados con imitación de chorizo (sí, el de verdad es mejor, pero esta versión es mejor para tu salud y sabe muy bien) y queso de nueces, junto con pico de gallo, aguacate maduro, un poco de aderezo de albahaca ranch y pedacitos de crujiente nuez.

Tar & Roses



Si las zanahorias pudieran ser lo que fuera, les gustaría llegar a la cocina de Andrew Kirschner. En el Tar & Roses, están achicharradas, suaves y dulces, y caramelizadas, y una porción de lujosa crema fresca con un toque de chermoula (marinada de carne). Al igual que las zanahorias, el paccio tipo “pho” que está en el menú tiene muy buen sabor. Imagina que es un pho pero sin los brotes: rodajas delgadas como el papel de tierna carne de res que se deshace en la boca, terminada con sambal, albahaca tailandesa, cilantro y jalapeño rojo. Nos gusta sentarnos en la barra del restaurante. También hay un encantador patio con un techo retráctil. Si la comida de Kirschner te inspira a cocinar más en casa, puedes conseguir latas de pimentón ahumado o mermelada de tomate en la pequeña tienda en el frente.