Los Mejores Restaurantes de Carnes en la Bahía del Sur de Los Ángeles

30-day dry-aged bone-in ribeye | Foto cortesía Steak & Whisky, Facebook

Los steakhouses son unos de los más obvios ejemplos de una comida completamente americana. Enormes cuñas de lechuga iceberg bañadas en crema y trocitos de tocino; camarones jumbo acompañados de salsa para coctel de rábano picante; y por supuesto, buenas porciones de proteínas, cocinadas como te gusten. Es una tradición nacional adoptada por generaciones, y nosotros sólo la vivimos de nuevo, a menudo, con suerte. En L.A., esto nunca antes había sido tan fácil como ahora. Los asaderos de cortes están reviviendo. A pesar del supuesto amor de la ciudad por las ensaladas de col rizada y bebidas verdes, tampoco se olvida de los carnívoros del sur de California. Lo más notable es la bahía sur, que se encuentra salpicada con una impresionante variedad de rebanadores de ganado, viejos y nuevos, clásicos y modernos. No tiene sentido sostener a uno como mejor que los demás, los mejor es disfrutarlos todos; y ésta es tu mejor guía para ello.

The Arthur J



Habiendo competido en la segunda temporada de Iron Chef Gauntlet, David LeFevre es el siempre tabajador chef detrás del MB Post y Fishing With Dynamite. LeFevre trae una moderna cocina de asadero a la Playa Manhattan en el The Arthur J, su sátira del clásico americano. El acercamiento experimental de la cocina es inmediatamente evidente, desde el primer platillo: un caliente popover Emmental servido con mantequilla de fresa. Desde ahí, encontrarás otras mezclas memorables, como las albóndigas suizas con conservas de arándanos y naranja china, o una grasosa focaccia con médula ósea, endulzada con una mermelada de tocino y cebolla. Aunque muy seguramente te espante su precio, el filete tomahawk bien vale los 148 dólares, con su enorme rebanada de carne pegada a la curva de un hueso de un pie de largo, que resulta difícil resistirse a devorarlo como cavernícola. Aderezado con foie grass asado, se convierte en un platillo profundamente placentero. Y si te vas a ir por lo grande, puedes acompañarlo con un The Boss, un Martini sucio con ginebra seca No. 3 London con pepino, champaña de salmuera, y aceitunas rellenas de queso gruyere y mascarpone.

Fleming's Prime Steakhouse & Wine Bar – en El Segundo



Aunque el Fleming’s es una cadena, eso de ninguna forma disminuye la importancia ni la elegancia de este bastión de la res en El Segundo. Su ribeye añejado en seco es legendario, pero si realmente quieres mejorar aún más, ponle a tu carne un acompañamiento de mariscos. Langosta hervida con trufas, salsa béarnaise y caviar, o el trozo jumbo de carne de cangrejo, estilo Oscar con salsa béarnaise, es imposible encontrar un defecto en cualquiera de las dos opciones. En culquiera de las sucursales de la cadena, las enormes guarniciones para compartir son las especialidades. Sus aritos de cebolla de suave corteza son insignia del establecimiento, apilados casi medio pie por encima del plato. Los frijoles verdes tailandeses picantes requieren de atención, pero también lo valen. Los postres, en particular el soufflé de chocolate, son la manera en que toda gran comida debe concluir. No importa cuantas docenas de sucursales existan por el país, ahora te encuentras en esta, la de El Segundo, y eso es lo que importa.

JW's Steakhouse



Este héroe no reconocido se localiza en el Mariott del Aeropuerto de Los Ángeles. Siete diferentes cortes de carne de res californiana libre de antibióticos son el ancla para el menú, con toda su gloria de steakhouse. Los boothsiluminados por velas enmarcan una elegante cocina abierta que también es excelente en muchas otras especialidades de asadero, tales como la ensalada que cuenta con blue cheese Stilton y tomates maduros bajo un aderezo balsámico; y un carpaccio de res ligeramente salado, aderezado con rúcula, alcaparras, y queso parmesano. Una nota importante: no ignores las salsas. Todas las carnes vienen acompañadas por tu elección de salsa holandesa, rábano picante cremoso, au poivre, mantequilla compuesta, o la más sabrosa, la de hongo silvestre.

S+W



¿Qué más hay? No hay publicidad engañosa aquí. Así como la pides, recibes limpios cortes de proteínas en un pintoresco restaurante a unas cuadras del Muelle Hermosa. Al estar tan cerca del mar, le ponen mucho énfasis a los mariscos: Tiradito de Hamachi con salsa de maíz, y vieiras doradas en tinta de calamar son importantes del menú de aperitivos. Para el plato fuerte, hay docenas de cortes de carne de primera añejada en seco por 30 días, además de wagyu americano y japonés. El filete Porterhouse de 25 onzas es el rey, y está listo para compartir. También le ponen énfasis en las sensasionales guarniciones, separadas en vegetales y almidón. Para los primeros, puedes pedir un risotto de coliflor; para los últimos, coles de Bruselas fritas en sartén, con tocino de corte grueso y hongos silvestres. Cuando se trata de las bebidas, un programa bien seleccionado presenta whiskies de especialidad, nacionales e internacionales, con tanta pericia como en bares del doble de su tamaño.

Zane's



Parte steakhouse parte restaurante italiano, este restaurante de la Playa Hermosa es excelente en ambos por igual. Su platillo insignia, el Ciopinno de Mariscos, es dificil de resistir; puedes compartirlo con tu acompañante como aperitivo. Y guarda espacio para la entrada: una porción de 16 onzas de de maravillosa carne Angus. El ribeye con hueso, frotado con hierbas, ofrece todo sabor de principio a fin. Puedes acompañarlo con una selección de dos guarniciones: coliflor asada en sartén y espinacas salteadas, para sacar lo mejor del sabor del filete. Y lo que lo hace aún mejor, es que no hay cuota por traer bebidas de fuera.

THE BULL PEN



Siendo propiedad familiar desde 1948, el interior de este restaurante no se siente que haya cambiado mucho en todas estas décadas. Su corte insignia, el Filete Coulotte, es un hermoso corte sirloin de 10 onzas puesto bajo una capa de sabrosos champiñones salteados. Tiene un excelente precio de $26.95; la mitad que de otros asaderos más cercanos a la cudad por un corte similar. Otro ganador es su filete miñón estilo Cajún, con un toque de especias sureñas y un exterior perfectamente asado. No es precisamente el tipo de lugar en el que requieres ir de saco y corbata, pero eso es algo bueno. El ambiente en este lugar se siente nostálgico de una era ya pasada, una sensación irresistible con la generosas porciones y excelente precio.

THE SAN FRANCISCAN



Otro ejemplo de comida tradicional americana para la lista. Una sola cena en este restaurante es suficiente para saber porqué han seguido siendo un favorito de Torrance desde hace más de 50 años. El menú directo y sin rodeos cuenta con siete selecciones de carne de res, todas asadas al carbón, cortadas a mano en el lugar cada día. Su especialidad son las costillas de primera, como las de mamá, pero más asombrosas. Los gordos cortes rojo brillante de carne de res se bañan en su jugo, se sirven con un ramekin de salsa cremosa de rábano picante y papa cocida en papel de estaño. Esto se trata de comer carne a la antigua. #SorryNotSorry. Si te sientes con ganas, guarda tiempo para un karaoke después de cenar, disponible de martes a jueves de 9 las nueve de la noche en adelante.

555 East Steakhouse



Uno de los sitios famosos de Long Beach desde hace décadas, este restaurante es un ejemplo clásico de un asadero americano como cualquiera. Con decoración de madera y piel, carne de res de primera, y una extensa lista de vinos, es fácil figurarse a Frank Sinatra y sus amigos riendo en una mesa cercana. El restaurante se enfoca en USDA Prime, corte a mano de res alimentada con maíz, añejada en seco especialmente hasta por un mes. No querrás ir más allá de los clásicos aquí: una ensalada César para dos; tortitas de carne de cangrejo, con muco cangrejo y poco relleno; y su emblemático filete miñón con hueso. Reconocido por jugoso y suave, el filete se sirve rara vez con hueso. Después de una experiencia con sus carnes de 14 onzas, puedes probar con su salsa de grano de pimienta y brandi, y todo estará bien en el mundo. Especialmente cuando lo respaldes con un Moscow Mule en tarro de cobre.

Chianina Steakhouse



Abierto en diciembre de 2013, este asadero es un favorito de Long Beach inspirado en preferencias italianas, desde las guarniciones (papas gatinadas con queso Grand Padano, y risotto carbonara) hasta el plato principal (un corte asado con maestría de res Piedmontese). El interior cuenta con un diseño moderno que trata de evitar ser pretencioso. Un elegante bar sirve selecciones de una lista completa de vinos italianos, muchos de los cuales fueron seleccionados específicamente para acompañar la amplia variedad de carnes del restaurante. Combina estos sabores en uno con las costillitas de res, cocinadas con Pinot Noir. Su suavidad que se derrite en tu boca viene en generosas porciones. Este sitio es una bienvenida adición al vecindario hambriento de más destinos para cenar.

Phil Trani's



No es necesariamente un steakhouse especializado, pero que eso no te detenga de probar su carne. Cuentan con una decoración única, sus paredes están cubiertas de artículos relacionados con deportes, mientras que los fines de semana son avivados con música y baile. Pero también tienen una sensacional selección de carnes, y sólo por el precio ya merecen una mención en la lista. El coctel de camarones, fresco como la naturaleza lo permite, y un clásico ejemplo de ensalada Cobb son buenos preludios para un platillo principal de carne. Es difícil equivocarse con cualquiera de sus cortes, pero el Filete Cabernet al carbón amerita su propia mención. Aderezado con blue cheese derretido y glaseado en vino tinto, es tan bueno como cualquier otro filete que te encuentres en L.A. por menos de $30.